«Jardines de la memoria».

La serie “Jardines de la memoria” surge como una forma de autobiografía visual, concebida como una creación con base tanto en elementos fácticos como ficticios. Cada obra que conforma la serie pictórica es la interpretación de un recuerdo o una conglomeración de varios, en un lugar y tiempo concebidos como un jardín, que se define como un espacio creado por el ser humano con la finalidad de un goce estético. De esta manera, estos oasis pictóricos le dan permanencia a la condición efímera de los recuerdos.

Esta antología es por mucho uno de los proyectos en los cuáles más me he involucrado emocionalmente. Podría definirlo como un viaje o un paseo a través de los jardínes de mi memoria, las atmósferas emotivas por lo tanto son distintas entre sí. Transitar por los lindes de los hechos y la ficción para dar forma a algo intangible, me ha tenido maravillada por más de un año. Esta experimentación plástica y estética con lienzos de 130×100 cm, como mínimo, me ha dado también una nueva perspectiva técnica en torno a la composición. Este formato me da la sensación de estar asomándome a una ventana.

Actualmente estoy por terminar esta serie con la cual he vivido, revivido, respirado, llorado e incluso enfermado. Comienza el momento de decir adiós a este momento creativo que me parece único, porque ya tengo nuevas preguntas, que requieren nuevas exploraciones.

Imágenes: Muestra representativa de la serie «Jardínes de la memoria».

Jardín de la bisabuela.

Carrusel de recuerdos.
Fotografía de Javier Flores.
Jardín de olvido.
Jardín nocturno.

Statement


perfilss

El imaginario autobiográfico es un repertorio de elementos simbólicos en torno a la historia de vida, que al ser exteriorizados mediante la técnica devienen en un resultado estético y/o conceptual. Mi trabajo actual surge de la pulsión por dar permanencia a la condición efímera de la memoria a través de la pintura, el dibujo o el grabado. Los recuerdos son parte fundamental de la identidad individual por lo tanto, la narrativa de vida trasciende los límites de lo íntimo para dar paso a nuevos enfoques. Uno de ellos es la autografía visual, lo que conlleva abordar conceptos y generar un planteamiento estético a la par de un desarrollo técnico.