La serie “Jardines de la memoria” surge como una forma de autobiografía visual, concebida como una creación con base tanto en elementos fácticos como ficticios. Cada obra que conforma la serie pictórica es la interpretación de un recuerdo o una conglomeración de varios, en un lugar y tiempo concebidos como un jardín, que se define como un espacio creado por el ser humano con la finalidad de un goce estético. De esta manera, estos oasis pictóricos le dan permanencia a la condición efímera de los recuerdos.
Esta antología es por mucho uno de los proyectos en los cuáles más me he involucrado emocionalmente. Podría definirlo como un viaje o un paseo a través de los jardínes de mi memoria, las atmósferas emotivas por lo tanto son distintas entre sí. Transitar por los lindes de los hechos y la ficción para dar forma a algo intangible, me ha tenido maravillada por más de un año. Esta experimentación plástica y estética con lienzos de 130×100 cm, como mínimo, me ha dado también una nueva perspectiva técnica en torno a la composición. Este formato me da la sensación de estar asomándome a una ventana.
Actualmente estoy por terminar esta serie con la cual he vivido, revivido, respirado, llorado e incluso enfermado. Comienza el momento de decir adiós a este momento creativo que me parece único, porque ya tengo nuevas preguntas, que requieren nuevas exploraciones.
Imágenes: Muestra representativa de la serie «Jardínes de la memoria».





